Algunas veces confundes el hecho de simple gratitud, amabilidad, respeto y quizá un poco de aprecio con enamoramiento, con un "quizá yo le gustó" y al darte cuenta de que te equivocaste, duele, es el golpe que la realidad te da.
Lo peor viene después, que sabes que eres nada para esa persona, entendiste que nada entre ustedes pasará y aún así, no consigues quitartelo de la cabeza ¿y por que? No lo sé, masoquismo tal vez.
El me confundió por meses, porque mostraba señales, porque se acercaba a mi como alguien dispuesto a conocerme, por sus abrazos, su sonrisa, sus palabras y al darme cuenta de que solamente era un juego, me dolió.
Siempre me prometí no volver a caer en un juego así, pero cuando los pocos sentimientos que llegas a tener se interponen, es difícil dar marcha atrás, me siento como una idiota cada vez que quiero hacerme creer que nada sucedió en mi interior.
Quizá estés aquí, ahora, entonces en este punto aprendí que, sólo buscas algo, y que aceptare eso poco que ofreces... Si es que no vuelvo a equivocarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario